Allá por el año 1958, los hermanos Manguán, compran en el Mercado de Barceló unos puestos, con los que se iniciarán en el difícil pero a la vez bonito mercado de la fruta y la verdura.

Ellos provenían de un pequeño pueblo de la provincia de Burgos, en donde su padre, ya les había iniciado en este mundo del comercio. Aunque este negocio fuera de carne, les enseñó como se debe llevar un comercio para que funcione. Les indicó que compraran siempre bien, para luego poder vender mejor, que le dedicaran al negocio todas las horas que hicieran falta y lo más importante, que dieran al cliente lo mejor de ellos.

Con estas simples pero expertas reglas, se lanzaron a un mundo desconocido para ellos. Los hombres se dedicaron a comprar los productos tanto en el antiguo Mercado Central de Legazpi, como directamente en el campo. Mientras, sus hermanas se dedicaban a la venta en los puestos que habían abierto en el Mercado de Barceló.

No les fue muy mal ya que al año siguiente deciden abrir más sucursales, Mercado de Olavide, Marques de Zafra, La Cruz, Fuente del Berro, San Pascual.

 

A finales del año 1962 abren lo que es hoy actualmente FRUTAS CHARITO, en el antes llamado Mercado de General Mola.

Los comienzos no fueron muy buenos, ya que el Mercado se encontraba en esos momentos en la periferia de Madrid: Alrededor del mercado había muy poca vivienda. Poco a poco todo aquello que antes fueron tierras de cultivo (las cuarenta fanegas), se empezó a poblar de viviendas, he hizo que poco a poco el Mercado fuera tomando un auge considerable.

En aquellos años la forma de venta era muy distinta a la actual, la tienda estaba enfocada a vender como máximo seis o siete productos, que en su mayoría eran lo de temporada.

 

A principios de los 70, Charito y su marido Juan, deciden independizarse de sus hermanos, comprándoles la tienda del Mercado de general Mola.

Si los comienzos fueron duros, más duro fue cuando los nuevos dueños de la tienda, Charito y Juan, deciden cambiar el sistema de venta que llevaban anteriormente. El sistema que se llevaba antes consistía en dejar coger el género a los clientes, esto suponía una cantidad de mermas muy grandes del género que no podían vender.

Intentaron trabajar mucho más productos, y además sirviendo ellos el género. Esto les costó lo primero un bajón considerable de venta, pero a la larga se vio recompensado con un mayor reconocimiento por parte de esa nueva clientela que iba buscando un poquito más de calidad por algo más de precio.

En el año 1985 empieza a trabajar con sus padres Juan Carlos. Anteriormente estuvo trabajando también en el mundo de la fruta, primero como vendedor en Mercamadrid, en los puestos de su tíos tienen actualmente en Mercamadrid y posteriormente estuvo 4 años en Zaragoza a cargo de la sucursal que montó su familia en Mercazaragoza. Esto le hizo conocer la fruta desde que nace en el campo, ya que una de sus funciones era comprar a los agricultores, así como la recolección de la fruta y posterior clasificación para la venta mayorista.

Para el año 1987 se empieza a poner las bases de la futura gestión comercial de la tienda. Primeramente se la dota de básculas y maquinaria eléctrica que simplifiquen el trabajo diario. Posteriormente se empieza a buscar otro tipo de venta a parte del diario en la tienda. Se empieza a distribuir a hoteles y restaurantes.

La ofertas de productos por aquellos años empieza a subir con la entrad de España en el Mercado Común, lo que hace que los responsables aprovechen esta situación para empezar a vender productos de importación a los que antes no se dedicaban.

La gran demanda de estos productos de importación por parte de restauradores y usuarios, hacen a los responsables de Frutas Charito ampliar sus locales, pues era imposible dar cabida en ella a la gran cantidad de productos que debían poner a la venta.

El siguiente paso fue potenciar el servicio a domicilio, que ya existía, por otro con más recursos mecánicos (furgonetas) y humanos. Cada vez más, la población iba demandando este servicio, ya que empiezan a trabajar tanto el marido como la mujer y cada vez tenían menos tiempo de dedicarlo a la compra.

 

En el año 1995, llega el tirón definitivo de FRUTAS CHARITO, después de unos meses de prueba, se monta un sistema informatizado, pionero en la gestión de una pequeña tienda detallista. Esto hacer tener una gran cantidad de información al momento, sobre como va tanto la compra como la venta a diario. Con esto se logra una nueva gestión hasta ahora no vista, con la posibilidad de hacer comparativa de productos, tanto de compra como de venta.

En el año 1998 se hace la última ampliación de la tienda teniendo en la actualidad 27 metros lineales de mostrador en forma de U. Se le ha dotado con la más modernas técnicas de frío industrial a sus instalaciones, tanto comerciales como de cámaras de conservación o de congelación. Un nuevo mostrador para todos los productos de la 4ª gama (ensaladas ya preparadas) que necesitan no perder la cadena de frío.

Nuestro último proyecto es esta página de internet. Deseamos con ello ofrecer a nuestros clientes otra forma distinta de compra, además de las ya existentes (en la tienda, por teléfono o por fax). Estamos también estudiando la posibilidad de poder montar una tienda virtual en Internet.

Esperamos poder haber despertado en usted las ganas de conocernos, ya sea por cualquiera de los canales de comunicación existentes o in situ a nuestra tienda.

No olvide que lo que buscamos para nuestros clientes, es el MÁXIMO DE CALIDAD Y SABOR a los productos que ofrecemos, así como EL MEJOR SERVICIO POSIBLE.

Muchas gracias por habernos dedicado un poco de su preciado tiempo.

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